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06/02/2019

Tratamientos para la apnea: el CPAP

La apnea obstructiva del sueño es un trastorno que se caracteriza por la existencia de paradas respiratorias durante el sueño de manera repetida.
Tratamientos para la apnea: el CPAP

Como consecuencia de las paradas respiratorias, se producen despertares frecuentes. Por ello, el sueño no es reparador y da lugar a la aparición de somnolencia diurna, fatiga crónica e incluso alteraciones respiratorias y cardiovasculares. Este es uno de los trastornos del sueño más comunes en población adulta, estimándose entre un 3-7 % en hombres y en 2-5 % en mujeres.


¿La apnea obstructiva tiene tratamiento?

Uno de los tratamientos no quirúrgicos más efectivo y empleado para la apnea del sueño es el CPAP (siglas de su nombre en inglés, Continuous Positive Airway Pressure, cuya traducción sería presión positiva continua en la vía aérea).

Este tratamiento para la apnea, consiste en un dispositivo mecánico que actúa enviando una presión positiva continua a las vías respiratorias para mantenerlas abiertas y evitar su colapso. Las ventajas que se obtienen del uso del CPAP son numerosas, la principal sería la desaparición de las paradas durante la noche, por lo que se reduce la somnolencia diurna.

CPAP, algunas recomendaciones.

Sin embargo, algunos pacientes informan de algunos problemas relacionados con el uso del CPAP. Entre ellos se encuentra la sequedad de boca, presencia de congestión, estornudos, nariz seca o nariz muy líquida. Estos problemas se pueden solucionar con algunos de los siguientes consejos, aunque recomendamos a los pacientes tener paciencia, ya que el proceso de adaptación puede llevar un tiempo:

  • Utilizar una mascarilla que no nos apriete ni nos quede suelta, sino que se adapte perfectamente a nosotros; no solamente a la forma de la cara, sino también a nuestro movimiento durante el sueño, nuestra postura y nuestra comodidad (una mascarilla que no nos haga sentir claustrofobia, por ejemplo). De este modo evitaremos posibles filtraciones que sequen la nariz, pérdidas de aire y sensaciones desagradables.
  • Para la sequedad nasal también aconsejamos usar un aerosol con solución salina antes de ir a la cama, o incluso utilizar un dispositivo que tenga humidificador regulable.
  • Es importante también acostumbrarse a la mascarilla usándola durante el día; para familiarizarnos con las sensaciones y comprobar que está bien ajustada.
  • Si existen problemas para conciliar el sueño, será adecuado tener buenos hábitos; irse a la cama siempre a la misma hora, no consumir sustancias estimulantes, no realizar ejercicio físico en las últimas horas del día etc.
  • Realizar ejercicios de relajación (como la relajación muscular progresiva) antes de dormir también ayuda a la conciliación, ya que pueden reducir la ansiedad relacionada con el uso del dispositivo.
  • Comprobar que la mascarilla no esté sucia o atascada, ya que podría ocasionar ruidos molestos que dificulten la conciliación del sueño.

Pese a haber presentado estas recomendaciones es fundamental que todas ellas sean supervisadas por el médico que la haya recetado y que los problemas sean consultados con dicho profesional.

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