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Cambios de horarios en verano

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En verano es habitual modificar nuestros hábitos de sueño: ir a la cama más tarde, dormir más horas, empezar a dormir la siesta…

Cambios de horarios en verano

En verano solemos flexibilizar los horarios, vamos a la cama más tarde y nos levantamos consecuentemente después de lo que lo hacemos el resto del año (en la medida de lo posible), además tomamos hábitos para con nuestro sueño, diferentes y excepcionales (por ejemplo dormir la siesta).  A pesar de que esto no puede evitarse (es parte del encanto del verano), conviene seguir también unas rutinas que no descontrolen nuestro reloj biológico el resto del año, seguir una serie de rituales fijos en la medida de los posible, que nos hagan ir a la cama más o menos a la misma hora, para después levantarnos bien descansados y con nuestro reloj sincronizado.

Alterar estos horarios relativamente fijos, resulta contraproducente a la hora de conciliar el sueño y no solo para los niños sino a cualquier edad, ya que la falta de regularidad altera el funcionamiento de nuestro reloj biológico interno, que controla una buena parte de nuestras funciones biológicas. 

Los ciclos de sueño-vigilia están regulados por este cronógrafo, que tiene incluso un sitio físico en una estructura cerebral llamada núcleo supraquiasmático del hipotálamo, teniendo una organización individualizada para cada individuo. Se regulan normalmente por una serie de indicadores externos, que en conjunto desencadenan una serie de procesos que indican que ha llegado la hora de realizar alguna tarea, y para el caso que nos ocupa, dormir o despertarse. Forzar las agujas del reloj trae consecuencias fatales para nuestro sueño, pudiéndose llegar a casos de insomnio de conciliación si éstas se descontrolan completamente.

La percepción que tienen las personas de falta de sueño, es algo muy habitual en esta época del año. Al menos un 25% de la población ha experimentado problemas de sueño durante los meses de julio y agosto, mientras que su descanso el resto del año ha sido regular y placentero.

¿A qué se debe esta circunstancia? ¿Por qué es diferente la época estival? Son varios los factores que hacen más propicio este trastorno durante esta época del año, y también son sencillos los remedios para seguir disfrutando un buen descanso en verano.  Vamos a detallarlos:

Rutinas de sueño: En verano sobrepasamos los límites de nuestra capacidad biológica del sueño. Si todos los días alteramos en 2 ó 3 horas el ir a la cama y el despertarnos, al final empiezan a aparecer problemas para dormir. Lo aconsejable en estos casos es intentar, en la medida de lo posible, establecer una rutina que no nos afecte al sueño; podemos probar ir a la cama en horas similares y en condiciones similares.

Ruidos: Parece una tontería, pero el dormir con las ventanas abiertas, algo muy común en nuestros hogares, puede hacer que se sobrepase el límite de decibelios óptimos para dormir (35 Db.). Lamentablemente es un tema que no depende 100% de nosotros y por ello parece un asunto difícil de atajar. Como solución podríamos optar por “mudarnos” a las estancias más aisladas de ruido de nuestra casa.

Más luz: En verano disfrutamos de más horas de luz, sin embargo,  puede ser un arma de doble filo para nuestro descanso. La melatonina, una hormona fundamental para conciliar y mantener el sueño, comienza a segregarse por la glándula pineal cuando la luz se atenúa. A más horas de sol, más tarde comienza ésta a activarse. Sería conveniente no tomar el sol en horas cercanas a finales del día.

Siestas: Esta sana costumbre española es nuestra actividad preferida después de comer. Pero ¡ojo! dormir más de 30 minutos nos causará problemas de insomnio durante la noche. Así que como solución aconsejamos reducir el tiempo y mejorar la calidad de una siesta reparadora en un colchón LoMonaco.

Temperatura: Las altas temperaturas alteran nuestro descanso. Es recomendable que la habitación esté a 20 y 22ºC. La superficie sobre la dormimos y las prendas con las que nos acostamos, deben transpirar para no darnos calor. En cuanto al equipo de descanso,  LoMonaco incorpora en los colchones Natura Hybrid y New Gold una estructura celular abierta que permite que el aire circule continuamente, eliminando humedades y regulando la temperatura naturalmente, o la adaptabilidad del modelo Viscolátex, que utiliza la temperatura corporal para adaptarse, aliviando la presión del peso corporal sobre la superficie del colchón y mejorando la circulación. Además, con lo innovador de sus fundas, la transpiración y ventilación de la cama están solucionadas.

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