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20/07/2015

Dormir nos ayuda a almacenar información

Desde hace tiempo, la sabiduría popular cuenta que para almacenar información en el cerebro es necesario dormir. Esto lo observamos en refranes antiguos que hacen referencia a esto como por ejemplo: “lección dormida, lección aprendida”. De hecho, es probable que la gran mayoría lo hayamos experimentado a lo largo de nuestra vida.
Dormir nos ayuda a almacenar información

En la actualidad, gran multitud de estudios científicos han demostrado que dormir favorece la memoria, en general. En un primer momento se observó que, de un grupo de personas que había memorizado una lista de palabras, los que habían dormido recordaban mejor esas palabras al día siguiente que los que no habían dormido. Entonces, se comenzó a prensar si cada una de las fases del sueño (sueño lento o sueño paradójico) podría estar favoreciendo un tipo de memoria diferente.

Hasta la fecha, tanto el sueño lento como el sueño paradójico (sueño en el que nuestro cuerpo está relajado y nuestro cerebro muy activo) se han relacionado con la memoria. Hay dos teorías fundamentales para explicar esta relación. La primera de ellas, sugiere que el sueño lento y sueño paradójico influyen de una forma diferente en la memoria, de manera que el sueño paradójico se relaciona con aspectos emocionales y procedimentales de la memoria (habilidades motoras y cognitivas), y el sueño lento con los aspectos episódicos (son los aspectos del contexto en el que originalmente ocurrió algo, detalles que lo caracterizan como un evento único).

Cuando dormimos pasamos varias veces por cada una de las fases del sueño de una forma secuencial, de manera que tenemos varios ciclos de sueño a lo largo de la noche. En relación a esta idea surge la segunda teoría, que afirma que lo importante para un correcto almacenamiento de la información es que las fases del sueño aparezcan durante la noche de una forma normal y ordenada; es decir, parece que la secuencia de las fases del sueño durante la noche parece ser un aspecto importante para que almacenemos nueva información. Esta idea no descarta la teoría anterior de que cada fase de sueño beneficie a un tipo de memoria, por lo que ambas podrían complementarse.

Pero, ¿por qué almacenamos información durante el sueño?, ¿Qué es lo que ocurre? Durante el día el cerebro va procesando todo lo que pasa a nuestro alrededor, y va creando nuevas conexiones en nuestro cerebro. Sin embargo, el sueño es necesario para que las conexiones que nos interesan se guarden en nuestra memoria y se eliminen las que no nos sirven, y así dejar espacio para poder añadir nuevas cosas al día siguiente. Para comprenderlo mejor vamos a estableces un símil. Imaginemos que durante un tiempo vamos recibiendo documentos sobre algún tema y los vamos guardando en un cajón (información que vamos acumulando durante el día). Un día decidimos que tenemos que organizar toda esa información, eliminando los archivos que no necesitamos y así dejar espacio libre, y además, los que necesitamos tenemos que guardarlos en sus archivos correspondientes (esto es lo que ocurriría durante el sueño).

Dormir favorece la memoria. Sin embargo, un tópico con respecto a esto es que mientras dormimos podemos aprender. Muchas veces hemos escuchado que si escuchas lecciones, por ejemplo para aprender un  nuevo idioma, mientras duermes puedes aprenderlas. Esto no es cierto. Una cosa es que el sueño favorezca la memoria de cosas que hemos aprendido durante el día, porque se dan los procesos necesarios para almacenar la información que hemos acumulado, y otra muy diferente es que podamos realizar todo el proceso (desde percibir la información hasta que la almacenamos) mientras estamos dormidos. Esto último no es posible.

En resumen, la investigación hasta el momento deja claro que el sueño es importante para memorizar de forma correcta. Este aspecto es especialmente importante en estudiantes, ya que cada vez son más los jóvenes que dedican la noche al estudio y no a dormir. Esta opción no sería la más idónea, ya que para que quede bien archivado lo que se ha aprendido durante el día, es necesario dormir durante la noche. Por lo tanto, si queremos optimizar nuestra memoria, hemos de tener claro que el sueño es un aspecto fundamental, del cual no podemos prescindir.

Lo-Monaco-Gualberto-BuelaGualberto Buela Casal. Catedrático de Psicología Clínica y director del Laboratorio de sueño del Centro de Investigación Mente, Cerebro y Comportamiento (CIMCYC).

 

 

 

 

 

Lo-Monaco-Eva-HitaEva Hita Yáñez. Doctora en el programa de Neurociencias y responsable del Laboratorio de sueño del Centro de Investigación Mente, Cerebro y Comportamiento (CIMCYC).

 

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