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17/11/2015

Durante un episodio de sonambulismo no se siente dolor

Un reciente estudio llevado a cabo por el Centro de Trastornos del Sueño, en Montpellier, Francia, ha concluido que las personas que sufren episodios de sonambulismo, no perciben el dolor mientras que están experimentándolos.
Durante un episodio de sonambulismo no se siente dolor

El sonambulismo: ¿Qué es?

El sonambulismo es un trastorno que se caracteriza por una activación corporal o despertar  en la fase de sueño de ondas lentas (delta)(en contra de lo que se cree, el sujeto aún no está soñando cuando se levanta sonámbulo), que provoca despertares incompletos en el sueño profundo. Durante el episodio de sonambulismo, que generalmente tiene una duración inferior a 10 minutos, el individuo llega a realizar actividades de manera inconsciente mientras está dormido, llegando incluso a provocarse daños físicos en algunos casos, por ejemplo, tratando de subir o bajar escaleras. Los síntomas más comunes de los que padecen de esta parasomnia son migrañas, dolores de cabeza, síntomas depresivos, dolor crónico, sensación de no haber descansado bien… Dicha enfermedad afecta  en torno al 4% de la población mundial, afectando en mayor medida a los niños, aunque según apuntan los últimos estudios existe hasta un 29% de probabilidad de haber caminado alguna vez dormido aunque no se padezca de dicho trastorno.  Los expertos señalan algunos factores propensos a esta enfermedad, tales como, el consumo de alcohol, determinados medicamentos, trastornos mentales o afecciones médicas.

Objetivo del estudio sobre sonambulismo

El objetivo del estudio fue evaluar la frecuencia con la que se producía el dolor crónico, el dolor de cabeza y las migrañas en los sonámbulos en comparación con el resto de la muestra de individuos que no presentaban parasomnia. Se examinó el impacto y los factores determinantes del dolor en los sonámbulos y se informó acerca de la frecuencia en que un sonámbulo sufrió un percance que pudo causarle dolor y él no lo notó.

El estudio se basó en el análisis de 100 sujetos sanos y 100 pacientes que padecen la enfermedad (55 hombres y 45 mujeres) todos ellos con una media de edad de 30 años.  Concretamente, se midieron parámetros como el sueño  (polisomnografía, la somnolencia y el insomnio), el dolor (dolor crónico, dolor inventario multidimensional, dolor de cabeza y la migraña), los síntomas depresivos y la calidad de vida en comparación con los 100 sujetos “sanos” adultos.

 

Resultados

Los datos fueron rotundos, mostraron que el dolor de cabeza crónico, la migraña y otros tipos de dolores crónicos se relacionaban de forma significativa con el sonambulismo en el momento del estudio. Los enfermos de parasomnia sufrían casi 10 veces más de migrañas y  4 veces más de dolores de cabeza que los pacientes sanos.

En comparación con el resto de los individuos, los sonámbulos admitieron sentir episodios frecuentes de somnolencia durante el día, así como, síntomas depresivos, migrañas e insomnio. Después de aplicar ciertos ajustes sobre los datos obtenidos,  el sonambulismo se ha asociado únicamente con un mayor dolor de cabeza y migrañas frecuentes.  Comparados con los sonámbulos sin dolor, los sonámbulos con dolor crónico eran más propensos a tener una somnolencia diurna, insomnio y síntomas depresivos, sin presentar diferencias en la evaluación de la polisomnografía.

La percepción del dolor se evaluó de forma retrospectiva durante los episodios de sonambulismo en los que los sujetos habían sido suceptibles de sufrir daños. Durante el estudio el  47% de los sujetos afectados por la enfermedad confesaron haber sufrido algún tipo de lesión durante un episodio de sonambulismo, aunque solo 10 de ellos se despertaron inmediatamente como consecuencia del dolor,  por el contrario la mayoría pudieron seguir durmiendo, como dato curioso, uno de ellos sufrió graves fracturas tras saltar desde un tercer piso, pero aseguro no haber sentido ningún dolor hasta horas más tarde de despertar. Es lo que los científicos llaman la analgesia sonámbula.

Conclusión: Los sonámbulos no parecen sentir dolor.

Este estudio ha abierto nuevas vías para los investigadores y para descubrir el origen del sonambulismo, algunos autores como Howell apuntan a la somnolencia como un síndrome relacionado con la hiperactividad o como muchos lo llaman, piernas inquietas. En cualquier caso todos concluyen en la ausencia de dolor durante dicho trastorno, centrándose en la estrecha relación que existe entre  el sonambulismo y las neuronas que envían las señales de dolor a la espina dorsal y luego al cerebro, y que en ocasiones aíslan al paciente de la percepción del dolor hasta que no está plenamente consciente, lo que sugiere una relación entre la actividad cerebral disociada y la irregularidad de la percepción del dolor.

Los especialistas señalan la importancia del entorno familiar, el cual debe colaborar en tener un ambiente tranquilo, relajado y libre de estrés, y lo que es más importante, libre de obstáculos peligrosos tales como cuchillos o herramientas , que puedan ser obstáculo o, en su caso, ser utilizados por los individuos afectados durante el episodio de parasomnia. También recomiendan a los afectados por parasomnia acudir a su médico, para recibir el tratamiento adecuado e intentar reconducir su trastorno, tales como planes de sueño para dormir mejor o estimulación visual y sensorial,  llegando en algunos casos a necesitar de medicación,  en el caso de los niños no se recomienda ninguna precaución más allá de la vigilancia, ya que el trastorno en estas edades suele remitir a medida que va creciendo.

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