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15/01/2020

Dormir bien como propósito

El 2020 viene cargado de ilusión y nosotros solo pensamos en buenos propósitos. La mayoría de estas intenciones están relacionadas con nuestra salud: dejar de fumar, una alimentación más sana, practicar deporte...
Dormir bien como propósito

¿Queda algo para el sueño? ¿Pensaste en dormir bien? Un descanso saludable es uno de los pilares de base de nuestro bienestar.

¿Cómo debe ser un sueño saludable?

Quizás no sepas por donde empezar para llevar a cabo este proyecto de mejora del sueño; hoy queremos darte unos consejos para que este llegue a buen puerto.

Una cama para dormir bien

Colchón: el colchón debe ser firme y a la vez adaptable (o lo que es lo mismo, muy confortable); la superficie del colchón debe estar libre de deformaciones. Todos estos detalles, aseguran que tu espalda descanse en la posición más natural posible y que el colchón se adapte a los contornos.
Almohada: el grosor de la misma, tiene que ser la distancia del cuello al hombro en el caso que duermas de lado. Si duermes bocarriba, la altura no debe forzar la curva cervical; apuesta por materiales indeformables (sin dejar de ser adaptables).
Base: la superficie sobre la que reposa el colchón, no debe tener ninguna deformación y permitir que el este mantenga su posición. Además, el canapé o somier, es definitivo para la firmeza final del equipo de descanso.

Higiene del sueño. Pautas para un buen descanso

Dormir tiene su tiempo: un descanso de calidad precisa un número determinado de horas para que cumpla su función reparadora.
Detener las actividades intelectuales: No duermas con la tablet, ni tampoco veas la televisión en el dormitorio. Se ha comprobado que se debe detener este tipo de tareas en el dormitorio si se pretende un sueño de calidad.
No hacer ejercicio antes de dormir: Apuntarnos al gimnasio, bien; hacer deporte justo antes de ir a la cama, mal. Al menos dos horas antes de irse a la cama, hay que ir reduciendo toda activación para que no nos cueste conciliar el sueño.
Reduce la dosis de cafeína diaria: beber café u otras bebidas por el estilo después de las seis de la tarde, puede alterar nuestro descanso. Lo ideal: reducirla la ingesta o incluso eliminarlas de la dieta.
Cuidar la alimentación: nos conviene cenar poco (ojo, sin pasar hambre) y hacerlo un par de horas antes de ir a dormir.

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