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05/01/2018

Cómo ventilar el dormitorio y dormir mejor

Ventilar y airear cada habitación de la casa es imprescindible para completar la limpieza en el hogar. Básicamente, “ventilar” se refiere a la acción de intercambiar el aire interior viciado, que puede ser considerado un aire “sucio” y “cargado”, por el del exterior, aparentemente más limpio y puro. 
Cómo ventilar el dormitorio y dormir mejor

Junto con la calefacción, la ventilación se puede considerar como uno de los factores que nos ayudan a sentirnos cómodos en casa, sobre todo en nuestra cama, por la sensación de higiene que nos proporciona.

¿Por qué ventilar el dormitorio?

Principalmente, cumple la función vital de proporcionarnos oxígeno, además el cambio de aire nos hace sentirnos más cómodos, disipa los malos olores y mantiene la humedad en el aire a raya ¿Nunca te ha pasado el sentirte “asfixiado” y agobiado en un espacio pequeño, sin ventanas, en que es imposible ventilar? No es de extrañar porque la falta de aire limpio produce esa incomodidad por la falta de frescor en el ambiente.

Si ventilamos bien todas las habitaciones de nuestra casa evitaríamos la aparición de moho por la condensación de la humedad en el aire. También impediríamos posibles afecciones respiratorias debidas a la suciedad y, en algunos casos, a la toxicidad contenida en el aire. Existe una habitación especialmente importante a la que debemos prestar a la hora de ventilar y esta es el dormitorio, son varios motivos los que nos llevan a realizar esta afirmación:

  • Después de toda una noche (al menos ocho horas) durmiendo en una misma estancia, el aire de la misma necesita renovarse, dejar entrar aire puro para evitar la proliferación de microorganismos que nos puedan hacer enfermar.
  • El ambiente de sueño es fundamental para dormir bien: toda la noche, la habitación debe mantenerse a una temperatura adecuada y debe estar libre de olores. La ventilación diaria del dormitorio contribuye a ello.

 

La calidad del aire, determinante para descansar bien

¿Eres de los que duerme con la puerta cerrada? Error, un equipo de científicos de la Universidad de Tecnología de Eindhoven , estudió los patrones de sueño de 17 adultos jóvenes saludables durante diferentes noches. Los resultados fueron concluyentes: en las habitaciones bien ventiladas se registraban niveles más bajos de dióxido de carbono en el aire, lo que se traducía en un mejor descanso para los sujetos de estudio.

¿Cómo ventilar?

Existen varios tipos de ventilación, que vienen definidas a grandes rasgos por el modo de ventilar y por la procedencia de la corriente de aire limpio.

Ventilación forzada

Se refiere a la que se produce de manera artificial con la ayuda de medios mecánicos como ventiladores, campanas de cocina o extractores.

Ventilación natural

Esta se produce la acción de corrientes de aire exteriores que provocamos intencionalmente. Durante un tiempo controlado dejamos entrar el aire de fuera en las diferentes habitaciones de nuestra casa. Los dos modos de ventilación natural más comunes son la ventilación cruzada (con entradas y salidas de aire en lados opuestos  haciendo que la corriente airee todo el hogar), la de efecto chimenea (producida por la diferencia de peso entre el aire frío y el aire caliente) e infiltración (de forma involuntaria, por rendijas y pequeños espacios que permiten la entrada de aire desde el exterior).  

Si estamos hablando de nuestro la ventilación del dormitorio, evidentemente y como ya hemos comentado anteriormente lo ideal es la ventilación natural.

¿Cuándo ventilar?

Ventilación parcial

Este tipo de ventilación es la que solemos hacer, consiste en abrir parcialmente la ventana de la habitación que queremos airear y dejarla así durante un tiempo prolongado. Esta ventilación es la ideal para nuestro dormitorio, sobre todo, cuando nos acabamos de levantar y la habitación ha estado cerrada un largo período. Esto no siempre conviene, especialmente durante el invierno, cuando puede provocar la aparición de humedad y, por consiguiente, de moho por el cambio brusco de temperatura y la condensación del aire.

Ventilación instantánea

Esta consiste en abrir la ventana o puerta completamente pero por un periodo corto de tiempo. Esta es mucho más recomendada ya que consigue un volumen de intercambio de aire bastante superior que en el caso anterior. Evidentemente, este modo de ventilación se tiene que realizar varias veces al día (se recomienda unas 2 o 3 veces) si estamos usando la habitación de forma continua.

Ventilación cruzada

Durante la ventilación instantánea, además de abrir las ventanas para que entre aire limpio a la habitación,  se recomienda abrir así mismo las puertas, permitiendo al aire limpio penetrar más rápidamente y mejor por todo el interior del hogar.

Sin olvidarnos que nuestro objetivo principal es experimentar mayor confort en nuestro hogar a través de la ventilación del mismo, tendremos siempre en cuenta la estación del año en la que nos encontramos, aprovechando en verano las primeras horas por la mañana para permitir la entrada de aire fresco en la casa, manteniéndola cerrada el resto del día y, por el contrario, en invierno, abrir lo justo y necesario para refrescar el hogar y ahorrar dinero en electricidad.

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Consejos en la ventilación del dormitorio

  • Tener cuidado y ventilar diariamente: nos sentiremos más cómodo y aliviados mientras estemos en casa.
  • Ventilar el dormitorio por la mañana durante aproximadamente 10 minutos, así evitamos la acumulación las bacterias y toxinas expulsadas durante la noche.
  • Si en casa hay alguien que está enfermo, es de especial interés ventilar su dormitorio de forma regular ya que esto ayudará a su recuperación más rápida y eficaz.
  • Colocar los ventiladores y el aire acondicionado justo al contrario a las entradas de aire exterior, facilitando así su función de ventilación.

Ventilación del equipo de descanso

Una parte fundamental de nuestro dormitorio es la cama, que debe siempre ventilarse para mantener sus parámetros de salubridad. Diariamente durante la ventilación del dormitorio la cama debe estar sin hacer durante un corto espacio de tiempo, posteriormente cuando nos dispongamos a hacer la cama debemos sacudir las sábanas para facilitar la ventilación de las mismas.

Cuándo cambiemos las sábanas (recordemos que deben cambiarse una vez a la semana), dejaremos un largo espacio de tiempo, la cama sin vestir para facilitar la ventilación del colchón en su interior.

(Fuente: Mishra AK, van Ruitenbeek AM, Loomans MGLC, Kort HSM. Window/door opening-mediated bedroom ventilation and its impact on sleep quality of healthy, young adults. Indoor Air. 2017;00:1–13. https://doi.org/10.1111/ina.12435)

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