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06/06/2017

Evaluación de la somnolencia diurna

Dentro de la evaluación clínica del sueño se encuentran multitud de técnicas para determinar la calidad del mismo o posibles problemas asociados. En diversas entradas del blog se ha presentado algunas de las formas de evaluar la calidad del sueño, ya sea de forma objetiva como subjetiva.
Evaluación de la somnolencia diurna

Sin embargo, en muchas ocasiones no se busca evaluar el sueño de forma directa sino a través de los problemas derivados de este, pudiendo inferir así un posible trastorno del sueño. Entre los problemas derivados de los trastornos del sueño se encuentran muchos que pueden ser evaluados de forma sencilla como la falta de atención o desconcentración, la fatiga, la irritabilidad, etc. Entre todos ellos, uno de los principales problemas derivados de las alteraciones del sueño y que se emplea en mayor medida como un primer indicio de posibles trastornos es la somnolencia diurna.

Cuando dormimos mal: somnolencia diurna

La somnolencia diurna es uno de los problemas que se asocia en mayor número de ocasiones con el haber dormido mal. La relación entre el sufrir trastornos del sueño y padecer somnolencia durante el día es muy elevada. Además de que su ocurrencia sea muy frecuente es una situación relativamente sencilla de evaluar puesto que tiene una serie de características observables y conocidas. De igual forma cabe destacar que la somnolencia no se evalúa únicamente como un indicio de los problemas del sueño; en muchas ocasiones el interés directo es evaluar la propia somnolencia diurna debido al malestar que provoca: desconcentración, ansiedad, sensación de fatiga… Por ello, los investigadores han desarrollado una serie de cuestionarios donde se recogen los principales aspectos relacionados con la somnolencia diurna.

El Test de latencia múltiple de sueño

Una de las pruebas más utilizadas es el test de latencia múltiple de sueño. Esta prueba consiste en hacer que el evaluado se acueste en diversos momentos del día (en condiciones controladas donde se tiene en cuenta la luz, temperatura, etc.) y se registra el tiempo en el que la persona tarda en quedarse dormida y el tiempo que se tarda en iniciar el sueño REM. Para ello, se coloca una serie de electrodos (de forma muy similar a una polisomnografía pero con un menor número de sensores) que registran el inicio del sueño. De forma general se estima que el tiempo medio de una persona sana para quedarse dormido está en torno a los 11 minutos, considerándose indicio de un posible trastorno o de somnolencia cuando el tiempo es inferior a los 5 minutos.

Otros test para evaluar la somnolencia diurna

Otras pruebas que se emplean son los test de atención o vigilancia, como prueba de somnolencia diurna; aunque más adelante se presentará una entrada específica hablando exclusivamente de estas pruebas. En estos test se produce una presentación de elementos a los que la persona debe reaccionar ya sea marcando algún botón o tecla cuando aparece uno concreto o reaccionando a lo que aparece en el test, con la respuesta adecuada. De la misma forma esta prueba se complementa con la pupilometría, examinando las variaciones de la pupila a la presentación de imágenes, considerando tanto la dilatación como el tiempo de inicio tras la presentación del estímulo.

Por último, cabe destacar la existencia de tests o cuestionarios en los que se pregunta la persona su valoración sobre la somnolencia que tiene durante el día. En estos casos se pregunta sobre la sensación de fatiga, de desconcentración y de sueño, así como por elementos vinculados como los bostezos, la dificultad de funcionar normalmente hasta pasadas unas horas y aspectos similares.

 

Foto-Alejandro-GuillénAlejandro Guillén Riquelme, es Doctor en Psicología por la Universidad de Granada. En la actualidad es investigador en el Centro de Investigación Mente, Cerebro y Comportamiento (CIMCYC) de la Universidad de Granada. En este centro es responsable del Laboratorio del Sueño y Promoción de la Salud. Durante su formación ha realizado el Máster de Diseños de Investigación y Aplicaciones en Psicología y Salud, así como varios cursos sobre metodología, estadística e investigación. A lo largo de su carrera destaca el estudio de la evaluación de la ansiedad, siendo coautor de la adaptación española del STAI, el séptimo cuestionario más empleado en España. Ha participado en cinco proyectos de investigación y ha publicado 30 artículos (27 de los cuales en revistas indexadas en el Journal Citation Reports).

Lo-Monaco-Gualberto-BuelaGualberto Buela Casal. Catedrático de Psicología Clínica y director del Laboratorio de sueño del Centro de Investigación Mente, Cerebro y Comportamiento (CIMCYC).

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