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26/09/2016

El coste social de los trastornos del sueño

Repetidamente se ha expuesto sobre los problemas de sueño y el malestar que generan en las personas que los sufren. Sin embargo, son muchas menos las ocasiones en las que nos paramos a reflexionar sobre los costes sociales que implican los trastornos del sueño,  asociados con el sueño o la falta misma de sueño. En esta entrada se va a presentar una serie de consideraciones sobre los costes sociales, sanitarios, laborales y de otros tipos,
El coste social de los trastornos del sueño

Costes en sanidad

En primer lugar, los trastornos del sueño implican un coste directo en sanidad. La propia evaluación y tratamiento de este tipo de problemas supone un coste que, teniendo en cuenta la alta prevalencia de algunos de los trastornos presentados, es muy elevada. Además, es necesario tener en cuenta que algunas de las alteraciones del sueño no suponen el motivo de consulta por el que la persona solicita atención médica. En muchos casos son los problemas o trastornos que vienen asociados con una mala calidad del sueño los que suponen el primer contacto sanitario a la hora de buscar ayuda. Así pues, a menudo son dolores musculares, digestivos o incluso psicológicos los que llevan a la persona a buscar ayuda. El tratar estos problemas asociados es otro gasto social derivado de los problemas del sueño.

Accidentes laborales

Punto a destacar, dentro de los problemas de salud asociados al sueño, son los producidos por accidentes laborales. Algunos trastornos del sueño o la mala calidad del mismo producen desorientación, mareos, somnolencia, desconcentración… lo que a su vez aumenta los riesgos de accidentes laborales. Así pues, a los gastos directos producidos en la sanidad hay que sumarle los gastos del tratamiento de las personas accidentadas o fallecidas en estos accidentes. De hecho, en 2015 se modificó la ley para garantizar que las personas con unos niveles elevados de apnea del sueño únicamente puedan mantener el carné de conducir si un equipo de evaluación del sueño evalúa el seguimiento del tratamiento de la apnea y se garantiza que el sueño está cercano al normal.

Menos sueño, menos productivos

Más allá de los problemas asociados con salud, los problemas del sueño también implican un enorme gasto social en cuanto a productividad. Las personas que tengan una peor calidad del sueño tendrán un menor rendimiento laboral que aquellas con un sueño reparador. Esto implica un gasto para las empresas y para el propio trabajador en el caso de ser autónomo. A ello hay que añadir que en los alumnos el rendimiento escolar es menor, pudiendo producir que se repita el curso con el gasto que ello implica.

Algunas cifras sobre el coste social de los trastornos del sueño

Con todos los factores que influyen en el coste social de los trastornos del sueño es difícil obtener una cifra exacta del gasto producido. Sin embargo hay algunos estudios en los que se estiman estos datos, obteniendo, por ejemplo en Australia (la mitad de habitantes de España) un gasto en 2004 de casi 7.500 millones de dólares (Hillman, Murphy, Antic y Pezzullo, 2006). El gasto estimado por estos trastornos en un año en toda Europa en de unos 35.400 millones de euros (Olesen, Gustavsson, Svensson, Wittchen y Jönsson, 2012). Si bien estas cifras hay que tomarlas con cuidado por las dificultades para estimar la multitud de factores, es posible que los datos reales sean superiores a los aquí presentados.

Así pues, más allá de los problemas personales que implica el sueño el no tener un descanso reparador o sufrir problemas de sueño, implica un elevado gasto social. Sin embargo, no es hasta hace unos años que se comienza a dar importancia al descanso y a las repercusiones socio-económicas del mismo.

Referencias

Hillman, D.R., Murphy, A.S, Antic, R. y Pezzullo, L. (2006). The economic cost of sleep disorders. Sleep, 29, 299-305.

Olesen, J., Gustavsson, A., Svensson, M., Wittchen, H.-U. y Jönsson, B. (2012). The economic cost of brain disroders in Europe. European Journal of Neurology, 19, 155-162.

Lo-Monaco-Gualberto-BuelaGualberto Buela Casal. Catedrático de Psicología Clínica y director del Laboratorio de sueño del Centro de Investigación Mente, Cerebro y Comportamiento (CIMCYC).

 

 

 

Alejandro GuillénAlejandro Guillén Riquelme, es Doctor en Psicología por la Universidad de Granada. En la actualidad es investigador en el Centro de Investigación Mente, Cerebro y Comportamiento (CIMCYC) de la Universidad de Granada. En este centro es responsable del Laboratorio del Sueño y Promoción de la Salud. Durante su formación ha realizado el Máster de Diseños de Investigación y Aplicaciones en Psicología y Salud, así como varios cursos sobre metodología, estadística e investigación. A lo largo de su carrera destaca el estudio de la evaluación de la ansiedad, siendo coautor de la adaptación española del STAI, el séptimo cuestionario más empleado en España. Ha participado en cinco proyectos de investigación y ha publicado 30 artículos (27 de los cuales en revistas indexadas en el Journal Citation Reports).

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