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16/08/2016

Calidad del sueño y diabetes

La diabetes es una enfermedad crónica y degenerativa que produce alteraciones en la segregación de una hormona llamada insulina, lo que implica dificultades en el proceso de digestión y asimilación de los alimentos. El tratamiento habitual es inyectarse insulina para regular los niveles de la misma.
Calidad del sueño y diabetes

Como se ha visto a lo largo de este blog en repetidas ocasiones, los problemas del sueño y una baja calidad del mismo afectan notablemente a diversos aspectos psicológicos como la atención, concentración, memoria… De la misma forma, hay notables evidencias de la influencia del sueño sobre diversos aspectos físicos como sentir cansancio, dolor o mareo entre otros. Hoy vamos a hablar de la influencia del sueño sobre uno de los trastornos de salud más comunes: la diabetes.

El sueño y la diabetes

No obstante, para ello es necesario controlar los niveles de glucosa en sangre previos a la inyección. A partir de estos datos, cabe plantearse si el sueño puede alterar notablemente una enfermedad física que es crónica.

En diversas investigaciones se ha estudiado si personas que presentan diabetes tienen, con mayor frecuencia que personas sanas, trastornos o alteraciones del sueño. Se ha observado que pacientes con diabetes presentan mayores tasas de apnea obstructiva del sueño, insomnio, excesiva somnolencia diurna… Estos resultados son particularmente claros cuando se evalúa la calidad del sueño en pacientes diabéticos. En algunos de los estudios que evalúan la frecuencia con la que pacientes diabéticos sufren una mala calidad del sueño se encuentran tasas cercanas al 50%.

La apnea obstructiva del sueño, la más relacionada con la diabetes

Entre los principales problemas del sueño asociados con la diabetes cabe destacar la apnea obstructiva del sueño. En este caso, se observa una relación clara entre ambos trastornos. Este hecho se puede deber a que en ambas enfermedades pueden producirse problemas en la garganta. De esta forma, aquellos pacientes con apnea y con diabetes suelen presentar una mayor severidad de los síntomas de la apnea del sueño (antes de comenzar el tratamiento médico para la apnea) que aquellos pacientes sin diabetes. De la misma forma, los pacientes con apnea y diabetes presentan una elevada resistencia a la insulina. Es decir, que necesitan dosis superiores para lograr los mismos efectos. Además dicha resistencia varía rápidamente en estas personas. Todo ello repercute en el autocontrol de la persona sobre sus niveles de glucemia, dificultando el encontrar la dosis adecuada de insulina que debe inyectarse para no sufrir problemas derivados de la diabetes.

Personas con trastornos del sueño

Por otra parte, también se ha estudiado en personas con trastornos del sueño la existencia de diabetes. De nuevo se han obtenido resultados en los que se observa la relación entre trastornos del sueño y diabetes. En este caso, se ha observado que aquellas personas que presentan excesiva somnolencia diurna, apnea o síndrome de piernas inquietas, también sufren, con una mayor frecuencia que personas sin trastornos del sueño, diabetes. Además de todo ello, el dormir menos de seis horas tiene relación directa con una mayor prevalencia de diabetes, pese a que la persona no tenga ningún trastorno del sueño diagnosticado de forma concreta.

Factores relacionados

Finalmente, cabe mencionar que la relación entre diabetes y trastornos del sueño también se puede deber parcialmente a otros factores relacionados con ambos trastornos. Así pues, las personas con trastornos del sueño presentan mayores tasas de sobrepeso y obesidad, que a su vez, influyen notablemente sobre la diabetes, su aparición y mantenimiento. De la misma forma, las alteraciones del sueño se relacionan con diversos trastornos del estado de ánimo. Por ejemplo, se observa una clara relación entre los trastornos del sueño y los trastornos depresivos (principalmente sobre la depresión mayor) y sobre trastornos de la ansiedad (ansiedad generalizada y menor tolerancia al estrés). Dichos trastornos psicológicos también se relacionan con la diabetes, abarcando desde una mayor probabilidad de sufrirla a producir mayor resistencia a la insulina y un peor control de los niveles de glucemia en el organismo.

La entrada de hoy supone un buen ejemplo de como la calidad del sueño influye en nuestra vida más allá del malestar producido por dormir poco. Es importante cuidar el descanso no solo para reducir los problemas psicológicos y físicos que produce un sueño no reparador, si no para minimizar las consecuencias que puede tener sobre nuestra salud y sobre enfermedades que se pueden ver agravadas por el mismo.

Alejandro Guillén Riquelme, es Doctor en Psicología por la Universidad de Granada. En la actualidad es investigador en el Centro de Investigación Mente, Cerebro y Comportamiento (CIMCYC) de la Universidad de Granada. En este centro es responsable del Laboratorio del Sueño y Promoción de la Salud. Durante su formación ha realizado el Máster de Diseños de Investigación y Aplicaciones en Psicología y Salud, así como varios cursos sobre metodología, estadística e investigación. A lo largo de su carrera destaca el estudio de la evaluación de la ansiedad, siendo coautor de la adaptación española del STAI, el séptimo cuestionario más empleado en España. Ha participado en cinco proyectos de investigación y ha publicado 30 artículos (27 de los cuales en revistas indexadas en el Journal Citation Reports).

Lo-Monaco-Gualberto-BuelaGualberto Buela Casal. Catedrático de Psicología Clínica y director del Laboratorio de sueño del Centro de Investigación Mente, Cerebro y Comportamiento (CIMCYC).

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