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19/11/2015

Historia de la cama

Pero ¿cómo ha evolucionado el descanso desde esta amalgama vegetal, hasta los revolucionarios materiales actuales? Vamos a hacer un repaso en el tiempo, de cómo han sido los equipos de descanso,  a través de las diferentes culturas.
Historia de la cama

Los colchones más antiguos que se han encontrado están datados en 77.000 años de antigüedad. Los arqueólogos han determinado que estaban compuestos de capas de hierbas, juncos y hojas, formando un lecho aislante de la fría humedad del suelo.

Egipcios y fenicios: Ambas culturas coexistieron y utilizaron sistemas de descanso diferenciados. Las camas en el antiguo Egipto eran sofisticadas estructuras de madera, ricamente decoradas y muy parecidas a lo que conocemos actualmente: un bastidor apoyado en cuatro patas. Sin embargo el colchón era muy simple y también de origen vegetal, simplemente eran unos junquillos tejidos, recubiertos de lo que podríamos identificar como ropa de cama de lino. La almohada se sustituía por un reposacabezas curvado de ¡¡piedra!!  , aunque también se utilizaban tejidos para mitigar su dureza.

De la cama de usada por los fenicios poca información tenemos, apenas una referencia que hace Plinio el Viejo en su “Historia Naturalis”  donde indicaba que la cama de estos pueblos era de “esparto y madera”.

-Grecia: En sí mismo, los sistemas de descanso experimentaron una evolución desde la época Arcaica, donde eran simples montones de pieles colocados unos encima de otros, para modificarlos y mejorarlos hasta llegar en el esplendor de la época Clásica, a la kliné, (cuya traducción sería incluso cama), sin piecero y con un colchón relleno de paja o fibras similares que incorporaba una pequeña zona convexa en la zona superior, que hacía las veces de almohada.

Roma: Colonizadores de todo el mediterráneo, los romanos heredaron e imitaron todos los modos de vida de sus conquistados, así que encontraremos similitudes con los sistemas de descanso antes mencionados. La cama para ellos era un lugar fundamental y tenían diferentes tipos aunque la que se utilizaba específicamente para dormir era la “lectus cubicularis” que constaba de un bastidor con cuatro patas. Además, incorporaba una base de hojas y sobre éstas se colocaba un colchón de lana o plumas. También utilizaban mantas, sabanas e incluso lo que podríamos identificar como una colcha.

Tomaremos como referencia el Occidente Cristiano, para analizar la evolución de los equipos de descanso y como han llegado a ser como los conocemos hoy día.

-Edad Media: Los colchones llegaron a Europa importados de las Cruzadas.  Se utilizaban jirones de tela que envolvían pilones de hojas de diferentes tipos y constantemente era necesario vaciar el relleno y volver a rellenar, debido a las plagas de parásitos que infestaban a la población. El tipo de cama era un exponente claro de la clase social del durmiente, la nobleza dormía en ricas estructura con ostentosa ornamentación, mientras que en entornos rurales los lechos, se ceñían a simples montones de paja esparcidos por el suelo. Como dato curioso, sobre el siglo XIII comenzaron a utilizarse lo que hoy conocemos como edredones nórdicos, una especie de cobertor de plumas recubiertos de tela.

-Renacimiento: La cama se nutre del lujo y enriquecimiento que caracteriza al mobiliario de la etapa. De nuevo se vuelve a utilizar el lino para sábanas. Brocados, terciopelo y seda recubren el relleno de los colchones que se diversifica a plumas o pelos de animales. La idea de una cama mullida es sinónimo de bienestar y posición social.

-Edad Moderna: Empiezan a utilizarse las primeras mallas de soga con bastidores de madera, que son las antecesoras de los somieres de malla de acero. En cuanto a la ostentación de las estructuras  de los siglos anteriores desaparece, para dejar paso a líneas más sencillas y depuradas. Sin embargo en cuanto a colchones se produce poca variación con respecto a la etapa anterior.

-Siglo XIX: La industria de colchones y camas se modifica sustancialmente, debido, por un lado a la producción industrial en serie y por otro a la introducción de nuevos materiales para la fabricación de colchones: el muelle, utilizando primero el cilíndrico y posteriormente el cónico.

En el siglo XX se inicia una auténtica revolución en el descanso, con la introducción de las espumaciones, primero el látex, importado de la industria automovilística y posteriormente en la década de los 50 la llamada viscoelástica, desarrollada en beneficio de la carrera espacial por la NASA. En España Grupo Lo Monaco en 1999 introdujo a su línea de producto el Colchón Látex Natura, que supuso la democratización de este tipo de materiales, acercando al gran público un material como el látex. Desde este momento, Grupo Lo Monaco ha ido ampliando y perfeccionando su gama para llevar el descanso a todos los hogares de nuestro país. En 2005, tras una serie de mejoras sobre el modelo anterior, Grupo Lo Monaco comercializó el modelo Gran Natura Plus. Dos años más tarde, en 2007, nace el colchón Viscolátex Natura que presenta una combinación perfecta de látex en su interior y viscoelástica en la superficie. En 2011, nace la gama Triple Lo Monaco, donde los tres factores – confort, firmeza y temperatura – se unen para proporcionar un descanso óptimo al durmiente. Esta gama evoluciona en 2013 hasta llegar a Triple Natura Plus, que perfecciona los tres factores que se han convertido en símbolo de un buen descanso.

Además y para rematar  Grupo Lo Monaco ha aplicado de forma pionera los beneficios de un material revolucionario al universo del descanso, estamos hablando del grafeno sus múltiples beneficios creando el colchón Tripl3 Grafeno,  revolucionario en el sector gracias a su núcleo  Viscografeno, que aprovecha la conductividad del material, para adaptarse a la perfección al cuerpo mientras descansa.

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