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10/03/2015

Cómo preparar un baño relajante

¿Qué mejor que un baño relajante para ayudarte a liberar todo el estrés y sentirte mejor?
Cómo preparar un baño relajante

En Grupo Lo Monaco sabemos que no hay mejor manera de acabar el día  (aparte de dormir en nuestro colchón), por lo tanto, nos gustaría guiarte para que puedas aprovechar este momento  al máximo, sin que se te escape ningún detalle.

Desde siempre se han aprovechado los beneficios y propiedades relajantes de sumergir el cuerpo en agua caliente, así, la hidroterapia ya era una práctica que se llevaba a cabo en la antigüedad, para muchos imprescindible para llevar una vida saludable. El resultado es similar a un masaje: conseguimos relajar nuestros músculos, mejorar su elasticidad, además se reducen los dolores causados por la tensión y las contracciones musculares. Existen una serie de consejos que, si cumples, optimizarás los efectos de esta práctica  y  estarás deseando repetirla cada día:

  • Asegúrate de tener el baño limpio y caliente, para que no haya nada que te distraiga o moleste. Además, puedes poner el pijama cerquita tuya para que cuando salgas de la bañera lo tengas a mano, así como las toallas que necesitarías para secarte.
  • Puedes darte una ducha previa ante de preparar el “terreno”, y no sentir así un cambio brusco de temperatura, ayudándote a percibir el agua más agradable. El ambiente es también importante: unas velas para recrear una luz tenue y tu música favorita de fondo… Los ingredientes imprescindibles en este espacio de relajación.
  • Los perfumes y aromas artificiales no son muy recomendables ya que muchos no cuentan con las cualidades relajantes apropiadas y podrían irritar nuestra piel. Los aceites y esencias naturales son los idóneos y entre nuestros favoritos destacan los de lavanda, bien conocida por sus propiedades somníferas y el aceite de rosa con una esencia dulce y calmante.
  • Las sales de baño pueden ser otro placer añadido, bien conocidas por su carácter reparador y revitalizador de la piel nos deleitan además los sentidos con sus fragancias.
  • Debemos comprobar la temperatura del agua: ni muy caliente, ni muy fría, es uno de los puntos clave para poder sentir ese confort tan deseado y evitar que nos sintamos incómodos.
  • Podríamos contar con la ayuda de una toalla doblada para poder descansar mejor nuestro cuello y cabeza, y no forzar la postura si queremos apoyarla en algún momento.
  • Otra idea para sentir la experiencia amplificada: prepararnos un zumo u otro refresco favorito y dejarlo a nuestro alcance mientras estamos sumergidos en el agua, es una opción más que completa este escenario relajante.

 Una vez haber seguido los pasos anteriores, nuestro baño está más que listo, solamente nos queda meternos y disfrutarlo. Cuando decidas salir, sécate rápidamente para evitar sentir los efectos negativas del cambio brusco de temperatura. Aplica crema o leche hidratante por todo tu cuerpo para nutrir así tu piel,  antes de rendirte al indudable poder relajante de nuestro colchón Nuevo Triple.

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