Logo-LoMonaco-Cabecera
08/10/2014

Niños con el sueño cambiado

“Este bebé tiene el sueño cambiado” Es una frase típica de nuestras abuelas que resume una situación bastante común durante los primeros meses de vida de un niño: de día duerme mucho más que por la noche, y es en este momento cuando permanece más activo. Es una alteración sobre todo frecuente en los primeros días después del nacimiento, que si no se controla, puede prolongarse durante bastante tiempo más.
Niños con el sueño cambiado

La situación (y quien la haya vivido sabe muy bien de lo que hablamos) no beneficia a ningún miembro de la familia. Los padres, faltos de sueño reparador, vivirán con desgana y malhumor un momento que requiere energía, grandes dosis de ilusión y positividad. Al pequeño tampoco le trae ningún rédito este ritmo de sueño alterado, por lo tanto algo debemos hacerComo ya hemos señalado en otros artículos, el sueño es controlado en gran medida por la producción de melatonina en nuestro cerebro, esta sustancia se sintetiza en función de la luz ambiental.  Así se necesita iluminación constante durante el día, incluso si el bebé está dormido y viceversa, durante la noche se debe aclimatar la iluminación y hacerla propicia para el sueño, esto es, lo más tenue posible o todo a oscuras.

Según el pediatra Jesús Garrido de  mipediatraonline “orientativamente los primeros días los recién nacidos suelen tomar, cada 1-3 horas”. Y el resto del tiempo entre tomas lo pasarían durmiendo, para que sueño transcurra el máximo número de horas posibles durante la noche, podríamos ofrecer de comer con más frecuencia durante el día.  Además el doctor Garrido indica que si durante el día se le deja que descanse tiempos de más de 3 horas, el bebé llegará a la noche muy descansado y con hambre, este binomio asegura una “noche toledana” para los sufridos papás. ¿Y durante la noche, se debe despertar? Las primeras dos semanas se debería despertarlo sólo si pasa más de cinco horas sin comer. Después de este período, si el bebé duerme más de cinco horas  ¡Enhorabuena! A dormir se ha dicho…

En niños que siguen siendo lactantes, pero algo más crecidos y que aún continúan con el ritmo de sueño cambiado, la situación es algo diferentes. El niño tiene una necesidad de dormir determinadas horas al día, sin obligaciones, y descansa cuando prefiere. El único papel que pueden jugar aquí los papás es, previo estudio exhaustivo de la situación, es evitar que se duerma en momentos en los que preferiblemente debería estar despierto. Se le debería acostumbrar a un patrón fijo de sueño, priorizando por encima de todo el bienestar del niño, dentro del que se incluye que sus padres tengan unas condiciones mínimas de descanso “compatibles con la supervivencia”.

(Fuente Tiene el sueño cambiado por el Pediatra Jesús Garrido en su página web http://www.mipediatraonline.com/

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.