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12/03/2014

¿Por qué no recordamos nuestros sueños?

Una sensación de placer maravillosa te invade tras tener un sueño agradable, vas despertando lentamente e intentas recrearte en ese sueño… pero ¿qué pasa? De repente no recuerdas nada… ¿qué ocurre? ¿Por qué no podemos visualizar mentalmente nuestro sueño?
¿Por qué no recordamos nuestros sueños?

Parece ser que cada cerebro funciona en este proceso de una manera diferente, ofreciendo un recuerdo más o menos detallado de la experiencia onírica.

Para llegar a esta conclusión un equipo de investigadores franceses, analizó la actividad cerebral de diferentes sujetos cuya frecuencia de recuerdo de sueños era sustancialmente diferente, es decir una parte de la muestra que participó en el estudio, estaba compuesta por personas que normalmente tenía fijados en la memoria los recuerdos de sueño, mientras que la otra, tenía un recuerdo deficiente o nulo. Las personas del primer grupo, presentaban más actividad en la región dónde se unen  los lóbulos temporal y parietal del cerebro. Esta área, facilita la codificación y producción de los sueños cuando estamos durmiendo, y facilita el recuerdo cuando nos despertamos. Además a este dinamismo en la unión temporoparietal,  se le suma una frenética actividad de la zona media de la corteza prefrontal, que parece promover la orientación de la atención hacia estímulos sensoriales cuando estas personas  están durmiendo (por ejemplo, perciben sonidos mientras duermen).

Las personas que normalmente no recuerdan sus sueños, pertenecientes al segundo grupo, presentaron una actividad menor en estas dos estructuras en comparación con los individuos descritos anteriormente.

La explicación por lo tanto está directamente relacionada con dos estructuras de la “materia gris”, concretamente:

La unión temporoparietal (una región estrechamente relacionada con la integración sensorial y el control de emociones)

La sustancia blanca de la corteza prefrontal (que es la encargada de la velocidad del procesamiento de la información en nuestro cerebro)

Soñar o no soñar, esa es la cuestión… o no… La cuestión al fin y al cabo, es descansar en un equipo de descanso de Grupo Lo Monaco que nos permita un sueño reparador.

 

(Fuente:  Jean-Baptiste Eichenlaub, Alain Nicolas, Jèrôme Daltrozzo, Jèrôme  Redouté, Nicolas Costes, Perrine Ruby. Resting Brain Activity Varies with Dream Recall Frequency Between Subjects. Nature. Febrero 2014. p. 1–9)

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