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15/02/2012

Cuidar la espalda de los que más queremos

Nuestra espalda… sólo tenemos una y como no, debemos procurarle el mejor de los cuidados. Esta pauta debe seguirse desde la infancia, etapa en la columna es más flexible, está en proceso de desarrollo y crecimiento.
Cuidar la espalda de los que más queremos

Aunque la incidencia de las patologías de espalda en niños es baja, esta cifra aumenta vertiginosamente si hablamos de adolescentes y adultos jóvenes. Además un gran porcentaje de éstos, sufren anomalías y problemas en esta zona de su cuerpo derivadas de malos hábitos en sus 10 primeros años de vida. La mejor opción para evitar esta circunstancia es la prevención: trabajar la higiene postural, crear un hábito de ejercicios en niños y evitar que estén sentados durante períodos de tiempo prolongados.

Y es que existe una tendencia, sobre todo en el ámbito escolar, a mantener  posturas insanas,  hábitos que resultan muy nocivos a la larga para la salud de la espalda de nuestros niños y que podemos prevenir siguiendo unas sencillas pautas:

Al sentarse, en el colegio:

Lo ideal es que la espalda este lo más pegada posible al respaldo del asiento. El mobiliario escolar debe estar más o menos adecuado a la estatura de cada alumno.

–   La mochila:

Está completamente desaconsejado cargar mochilas con pesos que superen el 10% del peso corporal del niño. La opción más saludable para la espalda  de los escolares es una mochila de ruedas y como segunda opción, una mochila de 2 asas que reparta el peso y que no sobrepase la cintura.

–    Equipo de descanso:

 En casa, además de seguir la misma pauta al sentarse, hay que prestar atención a la cama de nuestros pequeños. Debe tener el suficiente ancho y largo para que el niño se mueva con libertad; el conjunto (colchón + base + almohada), debe proporcionar un soporte para que la espalda descanse. El colchón será flexible para adaptarse a la curvatura cervical, dorsal y lumbar, pero a su vez, firme para no ceder al peso y provocar una postura forzada. La base, debe estar adecuada a las características del colchón y ayudar a configurar la firmeza final de la cama. En definitiva el conjunto de ambos debe proporcionar una firmeza media a su descanso. La almohada, en el caso de los niños, debe ser lo más fina posible, porque si no se corre el riesgo de forzar la curva cervical. ¿Cómo sabremos si es el equipo de descanso adecuado? El niño debería levantarse sin dolores y completamente descansado.

Por último señalar que se debe intentar iniciar a los niños en un deporte, para abandonar los hábitos sedentarios y fortalecer su espalda, además la actividad física beneficia a las zonas del cuerpo que soportan más peso, ni que decir tiene que la espalda es una de las implicadas.

En Grupo Lo Monaco trabajamos para cuidar la espalda de los que más queremos, por eso trabajamos una amplia gama de equipos de descanso, adecuados a los más pequeños de la casa.

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